Una de las aproximaciones al estudio de la naturaleza humana, es la Psicología. El enfoque congnitivo conductual al querer ser una disciplina científica que se respetara y reconociera, definió que su objeto de estudio sería la conducta de los individuos. Esta podría observarse,y por lo tanto medirse, cuantificarse, y por lo tanto se reconocería como una disciplina CIENTÍFICA.
Pero si el resultado de nuestro comportamiento (la conducta) es el resultado de procesos que no pueden ser medidos ni observados directamente por un científico. Sin embargo existen, me refiero a nuestros pensamientos. El estudio de la mente ha sido abordada desde distintas perspectivas, quizás ahora estemos más cerca de poder comprenderla, ya que el avance de la tecnología ha permitido el estudio de la mente en acción.
Considero que el poder de la mente es impresionante. El poder de la mente es tal, que mal usado puede enfermarnos. Debemos ser cuidadosos con lo que pensamos. Para mi lo más impresionante es que la mente nos puede llevar a estados de paz, o hacernos estallar, tan sólo con nuestros propios pensamientos.
Ejemplo de esto es la aromaterapia. A través de aromas, captado por nuestro sentido del olfato, la mente es capaz de inducirnos a estados de relajación, y es capaz de generar los químicos en nuestro cuerpo que nos permitirán una sensación de confort.
Por el contrario, un aroma también puede evocarnos un recuerdo que hará experimentar estrés, ansiedad, miedo y con ello nuestro cuerpo generará las sustancias químicas que nos harán sentir mal.
En esta aproximación, quise abordar a la mente como el medio entre nuestros pensamientos y nuestro cuerpo. Nuestros pensamientos afectan nuestro cuerpo y nuestro cuerpo a nuestra mente.
Me quedo con esto en mente. La mente nos genera nuestro bienestar.
1 comentario:
Ese segundo párrafo en particular, ¡es un resumen de todo lo que yo presento! Muy bien pensado, muy bien dicho, muy bien escrito, Salvador.
Sí, la mente—o más precisamente, nuestros pensamientos, nuestas ideas, y nuestros sentimientos—afectan no sólo el cuerpo, sino todos los aspectos de esta realidad cotidiana que llamamos nuestra “vida.”
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